{"id":1481,"date":"2015-04-16T15:40:49","date_gmt":"2015-04-16T20:10:49","guid":{"rendered":"https:\/\/conalti.org\/?p=1481"},"modified":"2020-04-06T18:18:41","modified_gmt":"2020-04-06T22:18:41","slug":"el-reto-de-traducir-a-gabo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conalti.org\/en\/el-reto-de-traducir-a-gabo\/","title":{"rendered":"El reto de traducir a \u00abGabo\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><!--:es-->Esloveno, h\u00fangaro, vietamita y esperanto son algunos de los m\u00e1s de 40 idiomas a los que se ha traducido la obra literaria de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Al conmemorarse un a\u00f1o de su muerte, recordamos la historia de aciertos y disparates cometidos al convertir la lengua \u2018macondiana\u2019 en universal.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.elpais.com.co\/elpais\/cultura\/noticias\/reto-traducir-gabo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Elpais.com<\/a><\/p>\n<p>Cuando a finales de 1968 Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez decidi\u00f3 \u2014en vista del \u00e9xito enorme que estaba teniendo la versi\u00f3n original de \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019\u2014 que hab\u00eda llegado el momento de traducir la novela al ingl\u00e9s, pidi\u00f3 consejo a su amigo Julio Cort\u00e1zar, quien hab\u00eda viajado mucho m\u00e1s que \u00e9l, hablaba varios idiomas e incluso empezaba a hacer sus primeras traducciones literarias del franc\u00e9s y el ingl\u00e9s al castellano.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Rabassa!\u201d, le contest\u00f3 el autor argentino sin dudarlo. \u201cEs el \u00fanico que puede hacer una traducci\u00f3n de la novela como se merece\u201d.<\/p>\n<p>Cort\u00e1zar ten\u00eda razones de peso para saberlo. Gregory Rabassa, un profesor universitario y un lector inveterado, nacido en Yonkers, de padre cubano y madre neoyorquina, hab\u00eda hecho una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s tan soberbia de la descomunal y cifrada \u2018Rayuela\u2019, que fue considerada superior a la traducci\u00f3n al franc\u00e9s\u2014a pesar de que estaba escrita en un castellano con numerosas estructuras gramaticales francesas\u2014 y el a\u00f1o de su aparici\u00f3n gan\u00f3 en Estados Unidos el Premio Nacional del Libro en la categor\u00eda de Traducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Gabo le hizo caso a su amigo, pero para su desaliento se encontr\u00f3 con una cordial negativa de Rabassa: no ten\u00eda el tiempo; estaba traduciendo nada menos que la \u2018Trilog\u00eda de la rep\u00fablica de la banana\u2019, del Nobel guatemalteco Miguel \u00c1ngel Asturias.<\/p>\n<p>\u201cEsp\u00e9ralo lo que haga falta\u201d, le aconsej\u00f3 de nuevo Cort\u00e1zar a Garc\u00eda M\u00e1rquez cuando este le cont\u00f3 de su fallido intento con Rabassa. \u201cPero esp\u00e9ralo\u201d.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como comenz\u00f3 su andadura una de las traducciones m\u00e1s c\u00e9lebres de toda la historia de la literatura latinoamericana. Y es que adem\u00e1s de su encomiable lealtad al texto original, que no fidelidad exacta, y de su gran valor literario y art\u00edstico (hasta el punto de que el propio Gabo afirm\u00f3 en persas oportunidades que prefer\u00eda esta versi\u00f3n a su original), esta traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 fue tan bien recibida por la cr\u00edtica especializada, empezando por las rese\u00f1as elogiosas de The New York Times y de la revista The New Yorker, y m\u00e1s adelante por los lectores anglosajones, que ello supondr\u00eda una formidable plataforma de difusi\u00f3n para la novela y ayudar\u00eda a proclamar a los cuatro vientos y hasta los \u00faltimos rincones del orbe que hab\u00eda nacido una obra maestra de la literatura universal.<\/p>\n<p>El propio Rabassa ten\u00eda claro que aquella traducci\u00f3n ser\u00eda un enorme reto y toda una aventura. Para empezar, aunque por regla general no le\u00eda una novela antes de traducirla con el fin de permitir que la emoci\u00f3n del descubrimiento inspirara su labor, con \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 hizo una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cYa hab\u00eda le\u00eddo el libro\u201d, cuenta Rabassa, \u201cy me di cuenta de que si me hubiera atenido a mis m\u00e9todos usuales de trabajo, el resultado habr\u00eda sido un poco diferente. No s\u00e9 si mejor o peor. Me pregunto si la traducci\u00f3n saldr\u00eda beneficiada si la hiciera hoy, despu\u00e9s de haber trajinado tanto con la novela en mis cursos y de haber le\u00eddo lo que otros dijeron. Lo que trato de decir, por supuesto, es que cada vez que leemos un libro este se transforma\u201d.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan cuando la traducci\u00f3n de Rabassa fue excepcional, no todas las traducciones de las otras novelas del Nobel colombiano han corrido con la misma suerte. Son c\u00e9lebres varias de las equivocaciones cometidas al pasar del castellano a la lengua de Shakespeare expresiones coloquiales, modismos o palabras que probablemente solo existen en tierras del realismo m\u00e1gico.<\/p>\n<p>El gab\u00f3logo Conrado Zuluaga, quien ha navegado durante d\u00e9cadas por decenas de p\u00e1ginas del premio Nobel, se convirti\u00f3 adem\u00e1s en un cazador de gazapos macondianos. En la investigaci\u00f3n realizada conjuntamente con Margert S. de Oliveira, descubri\u00f3 disparates como estos: En \u2018El oto\u00f1o del patriarca\u2019 el traductor convirti\u00f3 la burundanga en una fruta, cuando en realidad es un alcaloide; un zambapalo \u2013es decir una ri\u00f1a o una gresca- en una danza; y la marimonda \u2013un tipo jocoso, mamador de gallo- oigan esto, en un homosexual. Esto en su versi\u00f3n en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Peores \u2018embarradas\u2019 se encuentran en las versiones alemana y francesa de la misma novela. All\u00ed, el traductor tuvo la ligereza de convertir un \u2018macaco\u2019 (un mico, claro) en una \u2018papagayo\u2019; y de referirse a la \u2018pava\u2019, es decir a la mala suerte, como la hembra del pavo. Y la lista sigue.<\/p>\n<p>Volviendo a \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, aunque la novela ya hab\u00eda sido traducida al franc\u00e9s y al italiano en 1968, a partir de la aparici\u00f3n de \u2018One Hundred Years of Solitude\u2019 en 1970 y su consiguiente resonancia internacional, muy pronto se empezaron a multiplicar sus traducciones a los idiomas considerados m\u00e1s importantes literariamente. Fue as\u00ed como entre 1970 y 1973 aparecieron versiones en alem\u00e1n, checo, dan\u00e9s, esloveno, h\u00fangaro, sueco, noruego, serbocroata, dan\u00e9s, portugu\u00e9s y japon\u00e9s, entre otras.<\/p>\n<p>Pasados unos a\u00f1os aparecer\u00edan tambi\u00e9n versiones al vietnamita, el bengal\u00ed, el ucranio, al javan\u00e9s y un largo etc\u00e9tera, hasta completar 38 traducciones a otros tantos idiomas. En 1992 llegar\u00eda al esperanto de la mano del periodista y fil\u00f3logo espa\u00f1ol Fernando de Diego bajo el t\u00edtulo \u2018Cent jaroj da soleco\u2019.<\/p>\n<p>Y supuestamente, como una especie de vuelta al origen, se est\u00e1 realizando una traducci\u00f3n al idioma wayuunaiki, coordinada por el gestor cultural y compositor de m\u00fasica vallenata F\u00e9lix Carrillo\u2026 Supuestamente, porque despu\u00e9s de un lanzamiento con mucho bombo, gaita y acorde\u00f3n en el que se anunci\u00f3 que se hab\u00eda conseguido que el propio Garc\u00eda M\u00e1rquez escribiera el pr\u00f3logo y que a mediados de 2011 estar\u00eda lista la traducci\u00f3n, a cargo de un grupo de hablantes nativos integrantes de la comunidad way\u00fa tanto colombianos como venezolanos, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, el proyecto est\u00e1 suspendido, Carrillo no volvi\u00f3 a hablar de los recursos para pagar a los traductores, y aumentan las dudas de que el pr\u00f3logo verdaderamente haya sido escrito por el Nobel.<\/p>\n<p>Igualmente complicadas han resultado las traducciones al chino y al ruso, aunque por razones muy diferentes. En el primer caso, despu\u00e9s de una decena de ediciones pirateadas, que infring\u00edan todos los derechos de autor, finalmente en mayo de 2011, y tras arduas negociaciones con Carmen Balcells, la agente de Garc\u00eda M\u00e1rquez, se public\u00f3 una nueva traducci\u00f3n al chino de \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, con una primera impresi\u00f3n de 300.000 ejemplares. Como dato curioso, su traductor Fan Ye \u2014quien se convertir\u00eda en una celebridad en su pa\u00eds\u2014 tard\u00f3 exactamente un a\u00f1o en traducir el libro, y al publicarse su extensi\u00f3n fue de 360 p\u00e1ginas, un n\u00famero m\u00e1gico entre ciertas culturas ancestrales chinas.<\/p>\n<p>En el caso de la versi\u00f3n rusa, la traducci\u00f3n de Valeri Stolbov fue sometida a la censura del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico y varios episodios supuestamente er\u00f3ticos fueron omitidos. Cuando en 1979, un periodista confront\u00f3 al traductor a prop\u00f3sito de las partes censuradas, este se defendi\u00f3 diciendo: \u201cS\u00ed, es cierto, no podemos dejar de lado en la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez el elemento er\u00f3tico, algo profundamente humano. Pero quiero dejar en claro que no tuvimos un esp\u00edritu de censurar; si as\u00ed hubiera sido, no habr\u00edamos publicado el libro, para empezar. Uno debe tener en consideraci\u00f3n que la novela tuvo el tiraje m\u00e1s grande que se haya visto en la historia. En el solo mundo socialista tres millones y medio de copias representa algo del todo inconcebible\u2019\u201d.<\/p>\n<p><strong>Garc\u00eda M\u00e1rquez y sus traductores<\/strong><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n del Nobel colombiano con sus traductores siempre fue de enorme respeto y de escasa cercan\u00eda personal o epistolar. Seg\u00fan le cont\u00f3 al periodista Dar\u00edo Arizmendi durante una muy extensa entrevista radial realizada a lo largo de dos d\u00edas, el 30 y 31 de mayo de 1991, en un principio, cuando empez\u00f3 a ser traducido a otros idiomas, estaba siempre muy pendiente a las traducciones que aparec\u00edan, revisaba las de los idiomas que le resultaban accesibles, como el franc\u00e9s, el italiano y el ingl\u00e9s, estaba atento a las preguntas de los traductores y hasta les suger\u00eda matices. Luego con el tiempo y la multiplicaci\u00f3n de las traducciones, empez\u00f3 a perder ese inter\u00e9s y dejaba simplemente que \u201clos libros anden de su cuenta\u201d. Eso s\u00ed, siempre sigui\u00f3 respondiendo sus dudas principales, una actividad de la cual sac\u00f3 una conclusi\u00f3n muy particular:<\/p>\n<p>\u201cPr\u00e1cticamente todos los traductores de los idiomas digamos occidentales siempre me mandan, inmediatamente que leen el libro, una lista de dudas que les aclaro. Y lo curioso es que generalmente esa lista de dudas siempre es la misma en los distintos idiomas. Las 17 primeras son siempre las mismas. Algunas no son dudas del significado de la palabra sino el matiz con que la he usado, porque son palabras que tienen distintas acepciones o que le he dado un uso metaf\u00f3rico\u201d.<\/p>\n<p>Con los idiomas de los cuales no ten\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima noci\u00f3n, Garc\u00eda M\u00e1rquez no ten\u00eda m\u00e1s remedio que confiar en sus traductores y esperar que las versiones que llegaban a manos de un vietnamita, un bengal\u00ed o un ucraniano fuesen lo m\u00e1s fieles posibles al original, o al menos que las p\u00e9rdidas no fueran excesivas. \u201c\u00bfC\u00f3mo s\u00e9 yo c\u00f3mo ser\u00e1n mis libros en \u00e1rabe o en chino?\u201d, comentaba en aquella misma entrevista. \u201cSobre todo que los chinos, seg\u00fan tengo entendido, no traducen l\u00ednea por l\u00ednea, es decir, no se hacen traducciones literales sino que ellos cogen el libro y lo reelaboran dentro de una estructura que es el modo de contar chino, que es completamente distinto de las estructuras de mis libros\u2026 De manera que me pregunto, \u00bfqu\u00e9 puede quedar de all\u00ed?\u201d<\/p>\n<p>Solo despu\u00e9s de un providencial encuentro en Par\u00eds con un escritor japon\u00e9s, Garc\u00eda M\u00e1rquez quedar\u00eda mucho m\u00e1s tranquilo de la posibilidad de verter acertadamente sus obras a lenguas para \u00e9l completamente ignotas. Y es que aquel escritor, que hab\u00eda le\u00eddo \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 en japon\u00e9s, en una traducci\u00f3n hecha conjuntamente a partir de las versiones en ingl\u00e9s y franc\u00e9s, le habl\u00f3 de la novela durante dos horas largas con tal propiedad, con tanto detalle e introspecci\u00f3n y con tanto entusiasmo, que Gabo qued\u00f3 convencido de la enorme capacidad de su traductor o traductora al japon\u00e9s. \u201cEntonces ya me despreocup\u00e9 de eso y me alegr\u00f3 mucho y estoy absolutamente seguro de que lo que mis lectores leen en los otros idiomas, es el libro que yo escrib\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Su enorme respeto y admiraci\u00f3n por el oficio de la traducci\u00f3n qued\u00f3 plasmado con letras indelebles (al menos para los practicantes de ese oficio) en un art\u00edculo titulado: \u2018Los pobres traductores buenos\u2019, publicado en julio de 1982 en el diario madrile\u00f1o El Pa\u00eds. \u201cAlguien ha dicho que traducir es la mejor manera de leer. Pienso tambi\u00e9n que es la m\u00e1s dif\u00edcil, la m\u00e1s ingrata y la peor pagada\u201d, empezaba diciendo el texto, para luego pasar a ensalzar a los grandes traductores de todos los tiempos y de todas las lenguas, cuyos aportes personales a cada obra traducida raramente son puestos de manifiesto, mientras que se tiende a magnificar los desaciertos o despistes.<\/p>\n<p>Al final del art\u00edculo confesaba, adem\u00e1s, que desde hac\u00eda mucho tiempo estaba traduciendo muy lentamente, gota a gota, los Cantos del poeta italiano Giaccomo Leopardi, pero que lo hac\u00eda a escondidas y con pleno conocimiento de que \u201cno ser\u00e1 ese el camino que nos lleve a la gloria ni a Leopardi ni a m\u00ed. Lo hago s\u00f3lo como uno de esos pasatiempos de ba\u00f1os que los padres jesuitas llamaban placeres solitarios. Pero la sola tentativa me ha bastado para darme cuenta de qu\u00e9 dif\u00edcil es, y qu\u00e9 abnegado, tratar de disputarles la sopa a los traductores profesionales\u201d.<\/p>\n<p>Juan Fernando Merino es escritor y traductor cale\u00f1o, es autor de la novela \u2018El intendente de Aldaz\u2019. Miembro del Comit\u00e9 Editorial de GACETA.<\/p>\n<p><!--:--><!--:EN-->Esloveno, h\u00fangaro, vietamita y esperanto son algunos de los m\u00e1s de 40 idiomas a los que se ha traducido la obra literaria de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Al conmemorarse un a\u00f1o de su muerte, recordamos la historia de aciertos y disparates cometidos al convertir la lengua \u2018macondiana\u2019 en universal.<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elpais.com.co\/elpais\/cultura\/noticias\/reto-traducir-gabo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Elpais.com.<\/a><\/p>\n<p>Cuando a finales de 1968 Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez decidi\u00f3 \u2014en vista del \u00e9xito enorme que estaba teniendo la versi\u00f3n original de \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019\u2014 que hab\u00eda llegado el momento de traducir la novela al ingl\u00e9s, pidi\u00f3 consejo a su amigo Julio Cort\u00e1zar, quien hab\u00eda viajado mucho m\u00e1s que \u00e9l, hablaba varios idiomas e incluso empezaba a hacer sus primeras traducciones literarias del franc\u00e9s y el ingl\u00e9s al castellano.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Rabassa!\u201d, le contest\u00f3 el autor argentino sin dudarlo. \u201cEs el \u00fanico que puede hacer una traducci\u00f3n de la novela como se merece\u201d.<\/p>\n<p>Cort\u00e1zar ten\u00eda razones de peso para saberlo. Gregory Rabassa, un profesor universitario y un lector inveterado, nacido en Yonkers, de padre cubano y madre neoyorquina, hab\u00eda hecho una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s tan soberbia de la descomunal y cifrada \u2018Rayuela\u2019, que fue considerada superior a la traducci\u00f3n al franc\u00e9s\u2014a pesar de que estaba escrita en un castellano con numerosas estructuras gramaticales francesas\u2014 y el a\u00f1o de su aparici\u00f3n gan\u00f3 en Estados Unidos el Premio Nacional del Libro en la categor\u00eda de Traducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Gabo le hizo caso a su amigo, pero para su desaliento se encontr\u00f3 con una cordial negativa de Rabassa: no ten\u00eda el tiempo; estaba traduciendo nada menos que la \u2018Trilog\u00eda de la rep\u00fablica de la banana\u2019, del Nobel guatemalteco Miguel \u00c1ngel Asturias.<\/p>\n<p>\u201cEsp\u00e9ralo lo que haga falta\u201d, le aconsej\u00f3 de nuevo Cort\u00e1zar a Garc\u00eda M\u00e1rquez cuando este le cont\u00f3 de su fallido intento con Rabassa. \u201cPero esp\u00e9ralo\u201d.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como comenz\u00f3 su andadura una de las traducciones m\u00e1s c\u00e9lebres de toda la historia de la literatura latinoamericana. Y es que adem\u00e1s de su encomiable lealtad al texto original, que no fidelidad exacta, y de su gran valor literario y art\u00edstico (hasta el punto de que el propio Gabo afirm\u00f3 en persas oportunidades que prefer\u00eda esta versi\u00f3n a su original), esta traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 fue tan bien recibida por la cr\u00edtica especializada, empezando por las rese\u00f1as elogiosas de The New York Times y de la revista The New Yorker, y m\u00e1s adelante por los lectores anglosajones, que ello supondr\u00eda una formidable plataforma de difusi\u00f3n para la novela y ayudar\u00eda a proclamar a los cuatro vientos y hasta los \u00faltimos rincones del orbe que hab\u00eda nacido una obra maestra de la literatura universal.<\/p>\n<p>El propio Rabassa ten\u00eda claro que aquella traducci\u00f3n ser\u00eda un enorme reto y toda una aventura. Para empezar, aunque por regla general no le\u00eda una novela antes de traducirla con el fin de permitir que la emoci\u00f3n del descubrimiento inspirara su labor, con \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 hizo una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cYa hab\u00eda le\u00eddo el libro\u201d, cuenta Rabassa, \u201cy me di cuenta de que si me hubiera atenido a mis m\u00e9todos usuales de trabajo, el resultado habr\u00eda sido un poco diferente. No s\u00e9 si mejor o peor. Me pregunto si la traducci\u00f3n saldr\u00eda beneficiada si la hiciera hoy, despu\u00e9s de haber trajinado tanto con la novela en mis cursos y de haber le\u00eddo lo que otros dijeron. Lo que trato de decir, por supuesto, es que cada vez que leemos un libro este se transforma\u201d.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan cuando la traducci\u00f3n de Rabassa fue excepcional, no todas las traducciones de las otras novelas del Nobel colombiano han corrido con la misma suerte. Son c\u00e9lebres varias de las equivocaciones cometidas al pasar del castellano a la lengua de Shakespeare expresiones coloquiales, modismos o palabras que probablemente solo existen en tierras del realismo m\u00e1gico.<\/p>\n<p>El gab\u00f3logo Conrado Zuluaga, quien ha navegado durante d\u00e9cadas por decenas de p\u00e1ginas del premio Nobel, se convirti\u00f3 adem\u00e1s en un cazador de gazapos macondianos. En la investigaci\u00f3n realizada conjuntamente con Margert S. de Oliveira, descubri\u00f3 disparates como estos: En \u2018El oto\u00f1o del patriarca\u2019 el traductor convirti\u00f3 la burundanga en una fruta, cuando en realidad es un alcaloide; un zambapalo \u2013es decir una ri\u00f1a o una gresca- en una danza; y la marimonda \u2013un tipo jocoso, mamador de gallo- oigan esto, en un homosexual. Esto en su versi\u00f3n en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Peores \u2018embarradas\u2019 se encuentran en las versiones alemana y francesa de la misma novela. All\u00ed, el traductor tuvo la ligereza de convertir un \u2018macaco\u2019 (un mico, claro) en una \u2018papagayo\u2019; y de referirse a la \u2018pava\u2019, es decir a la mala suerte, como la hembra del pavo. Y la lista sigue.<\/p>\n<p>Volviendo a \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, aunque la novela ya hab\u00eda sido traducida al franc\u00e9s y al italiano en 1968, a partir de la aparici\u00f3n de \u2018One Hundred Years of Solitude\u2019 en 1970 y su consiguiente resonancia internacional, muy pronto se empezaron a multiplicar sus traducciones a los idiomas considerados m\u00e1s importantes literariamente. Fue as\u00ed como entre 1970 y 1973 aparecieron versiones en alem\u00e1n, checo, dan\u00e9s, esloveno, h\u00fangaro, sueco, noruego, serbocroata, dan\u00e9s, portugu\u00e9s y japon\u00e9s, entre otras.<\/p>\n<p>Pasados unos a\u00f1os aparecer\u00edan tambi\u00e9n versiones al vietnamita, el bengal\u00ed, el ucranio, al javan\u00e9s y un largo etc\u00e9tera, hasta completar 38 traducciones a otros tantos idiomas. En 1992 llegar\u00eda al esperanto de la mano del periodista y fil\u00f3logo espa\u00f1ol Fernando de Diego bajo el t\u00edtulo \u2018Cent jaroj da soleco\u2019.<\/p>\n<p>Y supuestamente, como una especie de vuelta al origen, se est\u00e1 realizando una traducci\u00f3n al idioma wayuunaiki, coordinada por el gestor cultural y compositor de m\u00fasica vallenata F\u00e9lix Carrillo\u2026 Supuestamente, porque despu\u00e9s de un lanzamiento con mucho bombo, gaita y acorde\u00f3n en el que se anunci\u00f3 que se hab\u00eda conseguido que el propio Garc\u00eda M\u00e1rquez escribiera el pr\u00f3logo y que a mediados de 2011 estar\u00eda lista la traducci\u00f3n, a cargo de un grupo de hablantes nativos integrantes de la comunidad way\u00fa tanto colombianos como venezolanos, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, el proyecto est\u00e1 suspendido, Carrillo no volvi\u00f3 a hablar de los recursos para pagar a los traductores, y aumentan las dudas de que el pr\u00f3logo verdaderamente haya sido escrito por el Nobel.<\/p>\n<p>Igualmente complicadas han resultado las traducciones al chino y al ruso, aunque por razones muy diferentes. En el primer caso, despu\u00e9s de una decena de ediciones pirateadas, que infring\u00edan todos los derechos de autor, finalmente en mayo de 2011, y tras arduas negociaciones con Carmen Balcells, la agente de Garc\u00eda M\u00e1rquez, se public\u00f3 una nueva traducci\u00f3n al chino de \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, con una primera impresi\u00f3n de 300.000 ejemplares. Como dato curioso, su traductor Fan Ye \u2014quien se convertir\u00eda en una celebridad en su pa\u00eds\u2014 tard\u00f3 exactamente un a\u00f1o en traducir el libro, y al publicarse su extensi\u00f3n fue de 360 p\u00e1ginas, un n\u00famero m\u00e1gico entre ciertas culturas ancestrales chinas.<\/p>\n<p>En el caso de la versi\u00f3n rusa, la traducci\u00f3n de Valeri Stolbov fue sometida a la censura del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico y varios episodios supuestamente er\u00f3ticos fueron omitidos. Cuando en 1979, un periodista confront\u00f3 al traductor a prop\u00f3sito de las partes censuradas, este se defendi\u00f3 diciendo: \u201cS\u00ed, es cierto, no podemos dejar de lado en la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez el elemento er\u00f3tico, algo profundamente humano. Pero quiero dejar en claro que no tuvimos un esp\u00edritu de censurar; si as\u00ed hubiera sido, no habr\u00edamos publicado el libro, para empezar. Uno debe tener en consideraci\u00f3n que la novela tuvo el tiraje m\u00e1s grande que se haya visto en la historia. En el solo mundo socialista tres millones y medio de copias representa algo del todo inconcebible\u2019\u201d.<\/p>\n<p><strong>Garc\u00eda M\u00e1rquez y sus traductores<\/strong><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n del Nobel colombiano con sus traductores siempre fue de enorme respeto y de escasa cercan\u00eda personal o epistolar. Seg\u00fan le cont\u00f3 al periodista Dar\u00edo Arizmendi durante una muy extensa entrevista radial realizada a lo largo de dos d\u00edas, el 30 y 31 de mayo de 1991, en un principio, cuando empez\u00f3 a ser traducido a otros idiomas, estaba siempre muy pendiente a las traducciones que aparec\u00edan, revisaba las de los idiomas que le resultaban accesibles, como el franc\u00e9s, el italiano y el ingl\u00e9s, estaba atento a las preguntas de los traductores y hasta les suger\u00eda matices. Luego con el tiempo y la multiplicaci\u00f3n de las traducciones, empez\u00f3 a perder ese inter\u00e9s y dejaba simplemente que \u201clos libros anden de su cuenta\u201d. Eso s\u00ed, siempre sigui\u00f3 respondiendo sus dudas principales, una actividad de la cual sac\u00f3 una conclusi\u00f3n muy particular:<\/p>\n<p>\u201cPr\u00e1cticamente todos los traductores de los idiomas digamos occidentales siempre me mandan, inmediatamente que leen el libro, una lista de dudas que les aclaro. Y lo curioso es que generalmente esa lista de dudas siempre es la misma en los distintos idiomas. Las 17 primeras son siempre las mismas. Algunas no son dudas del significado de la palabra sino el matiz con que la he usado, porque son palabras que tienen distintas acepciones o que le he dado un uso metaf\u00f3rico\u201d.<\/p>\n<p>Con los idiomas de los cuales no ten\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima noci\u00f3n, Garc\u00eda M\u00e1rquez no ten\u00eda m\u00e1s remedio que confiar en sus traductores y esperar que las versiones que llegaban a manos de un vietnamita, un bengal\u00ed o un ucraniano fuesen lo m\u00e1s fieles posibles al original, o al menos que las p\u00e9rdidas no fueran excesivas. \u201c\u00bfC\u00f3mo s\u00e9 yo c\u00f3mo ser\u00e1n mis libros en \u00e1rabe o en chino?\u201d, comentaba en aquella misma entrevista. \u201cSobre todo que los chinos, seg\u00fan tengo entendido, no traducen l\u00ednea por l\u00ednea, es decir, no se hacen traducciones literales sino que ellos cogen el libro y lo reelaboran dentro de una estructura que es el modo de contar chino, que es completamente distinto de las estructuras de mis libros\u2026 De manera que me pregunto, \u00bfqu\u00e9 puede quedar de all\u00ed?\u201d<\/p>\n<p>Solo despu\u00e9s de un providencial encuentro en Par\u00eds con un escritor japon\u00e9s, Garc\u00eda M\u00e1rquez quedar\u00eda mucho m\u00e1s tranquilo de la posibilidad de verter acertadamente sus obras a lenguas para \u00e9l completamente ignotas. Y es que aquel escritor, que hab\u00eda le\u00eddo \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 en japon\u00e9s, en una traducci\u00f3n hecha conjuntamente a partir de las versiones en ingl\u00e9s y franc\u00e9s, le habl\u00f3 de la novela durante dos horas largas con tal propiedad, con tanto detalle e introspecci\u00f3n y con tanto entusiasmo, que Gabo qued\u00f3 convencido de la enorme capacidad de su traductor o traductora al japon\u00e9s. \u201cEntonces ya me despreocup\u00e9 de eso y me alegr\u00f3 mucho y estoy absolutamente seguro de que lo que mis lectores leen en los otros idiomas, es el libro que yo escrib\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Su enorme respeto y admiraci\u00f3n por el oficio de la traducci\u00f3n qued\u00f3 plasmado con letras indelebles (al menos para los practicantes de ese oficio) en un art\u00edculo titulado: \u2018Los pobres traductores buenos\u2019, publicado en julio de 1982 en el diario madrile\u00f1o El Pa\u00eds. \u201cAlguien ha dicho que traducir es la mejor manera de leer. Pienso tambi\u00e9n que es la m\u00e1s dif\u00edcil, la m\u00e1s ingrata y la peor pagada\u201d, empezaba diciendo el texto, para luego pasar a ensalzar a los grandes traductores de todos los tiempos y de todas las lenguas, cuyos aportes personales a cada obra traducida raramente son puestos de manifiesto, mientras que se tiende a magnificar los desaciertos o despistes.<\/p>\n<p>Al final del art\u00edculo confesaba, adem\u00e1s, que desde hac\u00eda mucho tiempo estaba traduciendo muy lentamente, gota a gota, los Cantos del poeta italiano Giaccomo Leopardi, pero que lo hac\u00eda a escondidas y con pleno conocimiento de que \u201cno ser\u00e1 ese el camino que nos lleve a la gloria ni a Leopardi ni a m\u00ed. Lo hago s\u00f3lo como uno de esos pasatiempos de ba\u00f1os que los padres jesuitas llamaban placeres solitarios. Pero la sola tentativa me ha bastado para darme cuenta de qu\u00e9 dif\u00edcil es, y qu\u00e9 abnegado, tratar de disputarles la sopa a los traductores profesionales\u201d.<\/p>\n<p>Juan Fernando Merino es escritor y traductor cale\u00f1o, es autor de la novela \u2018El intendente de Aldaz\u2019. Miembro del Comit\u00e9 Editorial de GACETA.<\/p>\n<p><!--:--><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Esloveno, h\u00fangaro, vietamita y esperanto son algunos de los m\u00e1s de 40 idiomas a los que se ha traducido la obra literaria de Gabriel Garc\u00eda <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/conalti.org\/en\/el-reto-de-traducir-a-gabo\/\" title=\"El reto de traducir a \u00abGabo\u00bb\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":15,"featured_media":2296,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-1481","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-los-medios"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1481"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2299,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions\/2299"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}