{"id":3271,"date":"2021-03-07T12:54:58","date_gmt":"2021-03-07T16:54:58","guid":{"rendered":"https:\/\/conalti.org\/?p=3271"},"modified":"2025-10-09T17:45:15","modified_gmt":"2025-10-09T21:45:15","slug":"traducir-un-viaje-infinito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conalti.org\/en\/traducir-un-viaje-infinito\/","title":{"rendered":"Traducir: un viaje infinito"},"content":{"rendered":"<h5 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">por Marta Reb\u00f3n*<\/h5>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Verter una obra de una lengua a otra puede ser la lectura m\u00e1s intensa y admirativa. Varios libros dan cuenta de una actividad que tiene mucho de tanteo y creaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Escribir y traducir comparten la misma materia prima: las palabras. A ellas dedic\u00f3 uno de sus \u00faltimos poemas Anne Sexton, y cualquier traductor o escritor que lo lea se identificar\u00e1 con su lamento por el escurridizo t\u00e9rmino justo. Concluye as\u00ed: \u201cPalabras y huevos hay que tratarlos con cuidado. \/ Una vez rotos son cosas imposibles de reparar\u201d. En ese cuidado extremo arraiga el desvelo. Por un lado, se abre un oc\u00e9ano de posibilidades, pues \u201cninguna palabra dice en un idioma todo lo que la otra dice en el suyo\u201d, recuerda Chantal Maillard; por otro, el misterio que empuja al lector, despu\u00e9s de leer una palabra, a buscar la siguiente. Salvo en algunos t\u00edtulos aparecidos en los \u00faltimos a\u00f1os, en torno a la traducci\u00f3n ha reinado cierto silencio editorial, roto sobre todo en manuales t\u00e9cnicos, aunque no sea un acto excepcional: el mundo gira porque (nos) traducimos. \u201cSe trata quiz\u00e1s de la actividad m\u00e1s humana que existe\u201d, dijo la gran renovadora de las novelas de Dostoievski en alem\u00e1n,&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/treshermanaslibros.com\/libro\/svetlana-geier-una-vida-entres-lenguas\/\" target=\"_blank\">Svetlana Geier, en unas conversaciones que Alberto Gordo nos trae al castellano<\/a>. Responsable de traducir los \u201ccinco elefantes\u201d del escritor ruso, entre otras obras, admiti\u00f3: \u201cEsto no se traduce sin castigo\u201d. Como obst\u00e1culos, se\u00f1al\u00f3 que \u201clas lenguas no son compatibles\u201d, pero tambi\u00e9n \u201clos l\u00edmites de una personalidad\u201d, en su caso forjada en el Kiev del Holodomor y la ocupaci\u00f3n alemana.<\/p>\n\n\n\n<p>Como perspectiva y met\u00e1fora desde las cuales acercarse a la literatura, la tarea de traducir despierta un renovado inter\u00e9s. Una traducci\u00f3n puede ser la lectura m\u00e1s intensa y creativa, un salvoconducto a otra cultura, la horma con la que se tensa la piel del calzado del propio idioma, un acto amoroso de admiraci\u00f3n, un revulsivo contra el ensimismamiento, un di\u00e1logo con el tiempo, un v\u00ednculo entre diferentes, un generador de variantes, un resucitador de textos olvidados, un taller de escritura, una forma de desaparecer, una mera transacci\u00f3n de bienes y servicios, un escudo de resistencia. Quiz\u00e1 la pregunta sea por qu\u00e9 no se le prest\u00f3 antes mayor atenci\u00f3n y, como para recuperar el tiempo perdido, el polif\u00f3nico&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.enclavedelibros.com\/libro\/pedir-la-luna_30314\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Pedir la luna<\/em>&nbsp;<\/a>re\u00fane a una heterog\u00e9nea n\u00f3mina de traductores al espa\u00f1ol que comparten experiencias y reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<p>El humor con el que arranca&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.tramaeditorial.es\/libro\/simpatia-por-el-traidor\/\" target=\"_blank\"><em>Simpat\u00eda por el traidor<\/em><\/a>, de Mark Polizzotti, revela que estamos ante un ensayo-manifiesto desacomplejado y realista que considera el tema \u201cun asunto demasiado serio como para dejarlo en manos de pedantes eruditos\u201d. Ensayista, editor y traductor de Flaubert, Duras o Modiano, Polizzotti recuerda a los lectores que eso que leen es fruto de una complicidad entre autores \u2014su traductor \u00cd\u00f1igo Garc\u00eda Ureta y \u00e9l\u2014, y confiesa que el primero ha sabido a veces expresar mejor algo que en el original. Esta simp\u00e1tica confesi\u00f3n es un ejemplo de lo que persigue: brindar \u201cun retrato que ayude a ver la traducci\u00f3n no como un problema\u201d, sino, pese a todo, \u201ccomo un logro que debe celebrarse\u201d. Si traducir resulta inagotable es porque no se trata de \u201creemplazar palabras como si fueran baldosas o tramos de moqueta\u201d. \u00bfSus premisas? Los traductores son \u201ccreadores por derecho propio\u201d y \u201cla traducci\u00f3n es ante todo una pr\u00e1ctica\u201d. M\u00e1s que reglas valen actitudes: empat\u00eda, sensibilidad, atenci\u00f3n, flexibilidad, creatividad. En menos de 200 p\u00e1ginas aborda los principales debates \u2014sobre el concepto de original, fidelidad, domesticaci\u00f3n, reconocimiento, tarifas, condescendencia acad\u00e9mica, riesgos del colonialismo ling\u00fc\u00edstico\u2014 para animarnos a renunciar al ideal de la traducci\u00f3n perfecta y a disfrutar del resultado \u201cde muchas pruebas, errores, revisiones e invenciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Helen Lowe-Porter, cuya versi\u00f3n inglesa de&nbsp;<em>Los Buddenbrook<\/em>&nbsp;de 1924 tuvo tanto \u00e9xito que se convirti\u00f3 en \u201cla traductora de Mann\u201d, dec\u00eda que no entregaba la traducci\u00f3n de un libro hasta sentir que lo hab\u00eda concebido ella misma. Posteriormente, recibi\u00f3 cr\u00edticas por su conocimiento imperfecto del alem\u00e1n, si bien sus traducciones se siguieron publicando. Traducir le parec\u00eda un \u201cplacer perverso\u201d y lo calific\u00f3 de \u201cpeque\u00f1o arte\u201d, pese a su colosal reto.<\/p>\n\n\n\n<p>En ella se inspir\u00f3 Kate Briggs, profesora y traductora al ingl\u00e9s de Roland Barthes, para el t\u00edtulo de su ensayo. Si Polizzotti se muestra pragm\u00e1tico y concreto, Briggs se apoya en la digresi\u00f3n y la serendipia. Lanza un sinf\u00edn de preguntas al aire, merodea, avanza y retrocede en una prosa fragmentaria cuyo pulso Rub\u00e9n Mart\u00edn Gir\u00e1ldez nunca pierde. Barthes invitaba a colaborar en sus indagaciones (as\u00ed se refer\u00eda a sus conferencias) a los estudiantes, y ellos respond\u00edan \u201cformulando preguntas, apuntando correcciones, aportando referencias alternativas, redirigiendo la senda de la investigaci\u00f3n hacia sus preocupaciones personales (\u2026) y es lo que creo que hago yo aqu\u00ed\u201d, resume Briggs. Los textos que esta tradujo de Barthes son sus notas para los cursos en el Coll\u00e8ge de France, a veces ideas sutilmente enlazadas, listas de palabras, esbozos introspectivos, una tipolog\u00eda de texto cercana al pensamiento po\u00e9tico. El encanto de la casi&nbsp;<em>memoir&nbsp;<\/em>de Briggs emana de c\u00f3mo alguien se lanza a vivir y crear a trav\u00e9s de la traducci\u00f3n, fuente de grandes placeres y pesquisas intelectuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es en&nbsp;<em>Nox&nbsp;<\/em>(\u201cnoche\u201d, en lat\u00edn), de&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/05\/03\/babelia\/1556899710_745273.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Anne Carson<\/a>, su \u201clibro de artista\u201d vertido por Jeannette L. Clariond, en el que la intimidad de traducir se abre en canal. La tentativa de componer una eleg\u00eda a su hermano, muerto lejos de casa, se funde con su estudio (traducci\u00f3n propia incluida) del poema-epitafio 101 de Catulo, compuesto hace m\u00e1s de 2.000 a\u00f1os en honor al hermano que tambi\u00e9n hall\u00f3 la muerte en tierra ajena. Carson persigue una sombra \u2014\u00bfla del compa\u00f1ero de infancia que con un pasaporte falso se hizo n\u00f3mada para eludir la c\u00e1rcel y con quien apenas tuvo contacto (cinco llamadas en dos d\u00e9cadas) o la proyectada por las palabras latinas?\u2014 y constata que es in\u00fatil esperar que llegue un torrente de luz. Reconoce: \u201cNunca logr\u00e9 la traducci\u00f3n del poema 101 como me habr\u00eda gustado. Pero, a lo largo de los a\u00f1os en que trabaj\u00e9 en ella, empec\u00e9 a considerar la traducci\u00f3n como una habitaci\u00f3n (\u2026) donde se busca a tientas el interruptor de la luz. Quiz\u00e1 nunca se termina. Un hermano nunca termina\u201d. En su diario&nbsp;<em>collage<\/em>, encuadernado en acorde\u00f3n, traza el mapa relacional de su familia e incluye fotograf\u00edas, fragmentos de una carta, meditaciones, dibujos e, intercaladas y en orden, las entradas de un diccionario integrado por cada una de las palabras latinas del poema, en que apunta sus respectivas conexiones con nox y alusiones secretas.<\/p>\n\n\n\n<p>Traducir es un viaje infinito, como lo es descifrar a una persona. Los traductores no se limitan a conocer palabras para dar vida a un texto extranjero: lo arriesgan todo. Como la Caperucita de Sexton, en su cabeza experimentan \u201cuna operaci\u00f3n a coraz\u00f3n abierto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>* <em>Marta Reb\u00f3n es escritora y traductora de, entre otros, Vasili Grossman, Nina Berb\u00e9rova y Svetlana Aleixi\u00e9vich.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/elpais.com\/babelia\/2021-03-05\/traducir-un-viaje-infinito.html\" target=\"_blank\">https:\/\/elpais.com\/babelia\/2021-03-05\/traducir-un-viaje-infinito.html<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>por Marta Reb\u00f3n* Verter una obra de una lengua a otra puede ser la lectura m\u00e1s intensa y admirativa. Varios libros dan cuenta de una <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/conalti.org\/en\/traducir-un-viaje-infinito\/\" title=\"Traducir: un viaje infinito\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":3403,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,14,1],"tags":[65,120,106],"class_list":["post-3271","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-3-articulos","category-sin-categoria","tag-traduccion","tag-traducir","tag-traductor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3271"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3271\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5500,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3271\/revisions\/5500"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conalti.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}