{"id":4214,"date":"2023-08-09T07:41:00","date_gmt":"2023-08-09T11:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/conalti.org\/?p=4214"},"modified":"2023-11-03T10:40:30","modified_gmt":"2023-11-03T14:40:30","slug":"multilinguismo-en-latinoamerica-hacia-la-desmarginalizacion-de-las-lenguas-amerindias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conalti.org\/en\/multilinguismo-en-latinoamerica-hacia-la-desmarginalizacion-de-las-lenguas-amerindias\/","title":{"rendered":"Multiling\u00fcismo en Latinoam\u00e9rica: hacia La desmarginalizaci\u00f3n de las Lenguas Amerindias"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-right has-small-font-size\">Por Esteban Emilio Mosonyi S.<\/h2>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted has-text-color\" style=\"color:#666666;font-size:15px\">Este art\u00edculo fue publicado originalmente en el libro <em>Identidad cultural y modernidad. Nuevos modelos de relaciones culturares<\/em>, que recoge los textos de las ponencias de los especialistas participantes en el seminario hom\u00f3nimo organizado por la Federaci\u00f3 Catalana d\u2019Associacions i Clubs UNESCO en el marco de los 500 a\u00f1os del encuentro de los dos mundos y sostenido en Barcelona en noviembre de 1990.<\/pre>\n\n\n\n<p>Es evidente la estrecha relaci\u00f3n que existe entre identidad cultural y lengua nativa; sin embargo, en el continente americano es muy reducido el espacio acad\u00e9mico e intelectual que se le dedica al tema del idioma propio, hasta en situaciones tan espec\u00edficas como las que atraviesan los pueblos amerindios. La atenci\u00f3n consagrada al futuro de las lenguas ind\u00edgenas en el contexto contempor\u00e1neo es a\u00fan mucho menor. Alg\u00fan progreso ha habido en los \u00faltimos a\u00f1os, pero el panorama de conjunto no ha variado sustancialmente: sobre todo en lo que se refiere a pol\u00edticas concretas de oficializaci\u00f3n, planificaci\u00f3n y revitalizaci\u00f3n de las lenguas oprimidas de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>El presente trabajo no aspira a una descripci\u00f3n ni siquiera parcial de la realidad existente en este \u00e1mbito problem\u00e1tico. Ello se ha intentado m\u00faltiples veces y con \u00e9xito variable pero suficiente para que cualquier interesado en la materia obtuviese una informaci\u00f3n aceptable, sujeta a profundizaci\u00f3n y verificaci\u00f3n. Dada adem\u00e1s la m\u00ednima extensi\u00f3n de la presente ponencia, juzgo necesario trascender el marco de lo meramente expositivo, para pasar a la formulaci\u00f3n de inquietudes, necesidades sentidas, previsiones futuras y, sobre todo, alternativas de acci\u00f3n para lograr objetivos importantes en un lapso previsible.<\/p>\n\n\n\n<p>No me interesa ocultar el hilo conductor de mi pensamiento en relaci\u00f3n a esta materia. Como lo expres\u00e9 en otros trabajos, considero que todas las lenguas nativas de Am\u00e9rica \u2015sin importar el n\u00famero de hablantes ni otras caracter\u00edsticas individuales\u2015 forman parte insustituible del patrimonio ling\u00fc\u00edstico universal de la humanidad, y por ende de todo su patrimonio cultural. Por otra parte, el proceso autogestionario que protagonizan en grado creciente los pueblos aut\u00f3ctonos de Am\u00e9rica no s\u00f3lo ser\u00eda incompleto sino inimaginable, de no tomar en cuenta la revalorizaci\u00f3n cabal de la lengua originaria de cada etnia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, interesa igualmente evitar un estilo declamatorio y ampuloso \u2015de puras declaraciones de principios\u2015 a la hora de referirnos a este t\u00f3pico inmensamente delicado. Los discursos altisonantes son necesarios al principio, cuando se trata de infundir conciencia y motivar una nueva forma de actuar. Pero a la postre, la ret\u00f3rica se convierte en fastidiosa, y en ocasiones llega a ser una r\u00e9mora que pervierte las mejores causas. Cuando un dirigente indio se dirige a un auditorio a trav\u00e9s de un fogoso discurso que plantea el compromiso sagrado con la lengua materna, en el mejor de los casos estamos frente a un planteamiento voluntarista, a menos que exista el respaldo de un plan de trabajo y de una pol\u00edtica coherente.<\/p>\n\n\n\n<p>De otro modo las catarsis sempiternas terminan por justificar la inacci\u00f3n y la desidia, y s\u00f3lo llevan a una falsa conciencia etnicista que se muere en s\u00ed misma. Nos duele insistir en esto, pero \u00bfcu\u00e1ntas veces no se ha visto a representantes ind\u00edgenas que habitan grandes urbes, y cuyos descendientes ignoran la cultura original, arengar a un auditorio no ind\u00edgena sobre los valores del pasado, la inmortalidad del legado ancestral y la inviolabilidad de la lengua materna?<\/p>\n\n\n\n<p>Ya es hora de evitar esos extremos aunque procedan de una buena fe inobjetable en principio, para dedicarnos a la b\u00fasqueda real de soluciones viables y a la instrumentaci\u00f3n de iniciativas conducentes a los fines que nos interesa alcanzar. Afortunadamente ya se dan suficientes asideros en las realidades nacionales que nos permitan obrar de acuerdo con nuestros principios y convicciones, sin faltar a nuestra \u00e9tica profesional. Este punto es sumamente importante en vista de las lenguas oprimidas y minoritarias. Ya no es elegante que un profesional de la ling\u00fc\u00edstica se jacte de ser partidario de su desaparici\u00f3n; pero se siente, al mismo tiempo, que las concepciones te\u00f3rico-metodol\u00f3gicas de ra\u00edz positivista no dan pie para una actitud de franco compromiso con la suerte futura de este patrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>En modo alguno abogamos por la idea err\u00f3nea de instituir un monoling\u00fcismo indio \u2015es decir, uso exclusivo de alguna lengua ind\u00edgena\u2015 en cualquiera de las comunidades o etnias hoy existentes. De vez en cuando resuenan voces aislacionistas y nost\u00e1lgicas que proponen el descarte de los idiomas imperiales a manera de soluci\u00f3n radical. Es imposible que prospere tal f\u00f3rmula aun bajo la hip\u00f3tesis negada de que todos los integrantes de una comunidad determinada la respaldan. El contacto de los ind\u00edgenas con las sociedades envolventes es inevitable, ya que en fin de cuentas lo buscan ambos actores fundamentales del proceso, aun cuando de tiempo en tiempo expresen lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el \u00fanico pa\u00eds que podr\u00eda optar por una soluci\u00f3n monoling\u00fce en lengua ind\u00edgena es el Paraguay, donde casi todos hablan guaran\u00ed \u2015que tienen car\u00e1cter oficial junto con el espa\u00f1ol\u2015 y se da una minor\u00eda significativa que casi desconoce el castellano. Pero por m\u00faltiples razones, cualquier proyecto de esta naturaleza se caer\u00eda inmediatamente por motivos econ\u00f3micos, pol\u00edticos, educativos, institucionales e incluso socioling\u00fc\u00edsticos. Todo el Estado paraguayo y sus sectores dominantes funcionan gracias al engranaje ling\u00fc\u00edstico del espa\u00f1ol, que suministra un marco ideol\u00f3gico adecuado y los par\u00e1metros comunicativos fundamentales para que el pa\u00eds contin\u00fae existiendo como tal y conserve una m\u00ednima continuidad consigo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso del Per\u00fa, la oficializaci\u00f3n del quechua signific\u00f3 un paso importante en el sentido de revalorizar el patrimonio prehisp\u00e1nico, pero todos est\u00e1n contentos de afirmar que dicha oficializaci\u00f3n nunca pas\u00f3 de ser un formalismo sin grandes consecuencias; y hoy menos que nunca se pueden esperar avances de mayor monta. Gran parte del pueblo peruano contin\u00faa hablando quechua, aimara y otras lenguas nativas, pero la subordinaci\u00f3n de estos c\u00f3digos al idioma dominante que es el espa\u00f1ol es perfectamente obvia.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n es an\u00e1loga en Bolivia, Ecuador, Guatemala, M\u00e9xico y otros pa\u00edses con alto porcentaje de usuarios de lenguas vern\u00e1culas aut\u00f3ctonas en algunos casos, ya que la proporci\u00f3n de hablantes nativos puede ser igual, mayor o al menos comparable al de los hispanohablantes monoling\u00fces. Pero en ninguna de estas realidades puede discernirse pluriling\u00fcismo equilibrado, ni el uso oficial e institucionalizado de las lenguas subordinadas, ni siquiera experiencias muy positivas y concretas de Educaci\u00f3n Intercultural Biling\u00fce. Recu\u00e9rdese que hasta los a\u00f1os 50, cuando menos, la ideolog\u00eda oficial de los distintos gobiernos republicanos consist\u00eda simplemente en erradicar las lenguas \u2015motejadas de vulgares \u0443 despreciables \u00abdialectos\u00bb inferiores\u2015 a como diera lugar, en nombre de la civilizaci\u00f3n, de la unidad nacional, del desarrollo y progreso de estos pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad se ha suavizado mucho el discurso oficial, hasta el extremo de hacerse no s\u00f3lo tolerante en algunos pa\u00edses sino receptivo a la idea de asumir el patrimonio ling\u00fc\u00edstico precolombino. Esto podr\u00eda dar margen tanto al desarrollo de pol\u00edticas oficiales m\u00e1s c\u00f3nsonas con este postulado como a la promoci\u00f3n de nuevas iniciativas particulares \u2015de los indios y sus aliados\u2015 en busca de una reafirmaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica aut\u00f3ctona. No podemos negar que existe alguna actividad concreta en este terreno, pero no la suficiente todav\u00eda como para modificar la situaci\u00f3n de desplazamiento que se viene dando desde la Colonia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para matizar mi exposici\u00f3n tengo que referirme a un elemento que muchos tienden a soslayar debido a una visi\u00f3n demasiado simple y esquem\u00e1tica de las cosas. Si bien es cierto que la valoraci\u00f3n dispensada a la lengua oficial es muy superior a la que se le asigna al \u00abdialecto\u00bb ind\u00edgena, tambi\u00e9n es verdad que en ocasiones el conocimiento de una o varias lenguas amerindias puede ser prestigioso y hasta \u00fatil. S\u00f3lo citar\u00e9 algunos ejemplos muy sencillos. A veces al mestizo le conviene aprenderse bien un idioma ind\u00edgena para vivir en una comunidad relativamente cerrada, formar all\u00ed su familia y, sobre todo, adue\u00f1arse de una porci\u00f3n de sus tierras. Tambi\u00e9n hace mucha falta el dominio parcial de lenguas amerindias en zonas eminentemente interculturales, tanto para realizar transacciones comerciales y econ\u00f3micas en general como para participar activamente en la pol\u00edtica regional. Hablar puro castellano en determinadas partes de Bolivia, Paraguay o Guatemala no da dividendos electorales ni de otra naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Discurriendo en t\u00e9rminos generales, la utilidad y prestigio de una lengua ind\u00edgena crecen un tanto con el n\u00famero de sus hablantes, su estatus socioecon\u00f3mico, la magnitud y riqueza del territorio que ocupan, la voluntad pol\u00edtica que despliegan frente a propios y extra\u00f1os. Conservan igualmente cierta estima social las lenguas habladas por etnias muy reacias a dejarse dominar por un entorno occidentalizado, aunque cuenten con muy pocos integrantes. De todos modos, en la gran mayor\u00eda de los casos son las etnias muy peque\u00f1as y en franco proceso de aculturaci\u00f3n las que menos posibilidad tienen de conservar su idioma y su cultura, m\u00e1s all\u00e1 de unas pocas generaciones subsiguientes al contacto generalizado con la poblaci\u00f3n dominante. Un buen ejemplo es el de los pueblos arawak del R\u00edo Negro \u2015bare, baniva, warekena\u2015 quienes est\u00e1n a punto de perder su acervo ling\u00fc\u00edstico y cultural originario.<\/p>\n\n\n\n<p>Es bueno introducir a estas alturas de la exposici\u00f3n unos elementos comparativos que juzgamos de importancia trascendental. El escenario en que se lleva a efecto la presente reuni\u00f3n es precisamente Catalu\u00f1a, donde prevalece un problema ling\u00fc\u00edstico particularmente conocido a nivel mundial y de importancia vital para el pueblo catal\u00e1n. Hay que se\u00f1alar que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n he o\u00eddo comentar por parte de catalanes, vascos e incluso bretones y galeses, que mucho de lo que yo afirmo sobre el colonialismo ling\u00fc\u00edstico que pesa sobre las etnias amerindias es igualmente v\u00e1lido \u2015o poco menos\u2015 para los pueblos minoritarios de Europa idiom\u00e1ticamente diferenciados.<\/p>\n\n\n\n<p>El investigador cient\u00edfico, llevado a veces por un prurito excesivo por cubrirse las espaldas ante cualquier amenaza de transgresi\u00f3n metodol\u00f3gica, tender\u00eda a negar autom\u00e1ticamente cualquier semejanza. Dir\u00eda en seguida que se trata de realidades muy distintas que no admiten ning\u00fan cotejo, ya que responden a un conjunto de antecedentes hist\u00f3ricos, socioecon\u00f3micos y culturales que no permiten ning\u00fan parag\u00f3n con lo que ocurre con las lenguas amerindias. Esto es s\u00f3lo parcialmente cierto, ya que s\u00ed es posible, inclusive necesario, buscar comunes denominadores entre todos los casos particulares donde act\u00fae la opresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica como factor primordial en el acontecer de un pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al puntualizar esto creo proceder con conocimiento de causa, ya que mi posici\u00f3n ante los hechos antropol\u00f3gicos y ling\u00fc\u00edsticos ha sido siempre de vocaci\u00f3n claramente diferencialista. Si defiendo las lenguas amerindias es precisamente por representar cada una de ellas una creaci\u00f3n diferencial, una manifestaci\u00f3n \u00fanica del esp\u00edritu humano, una adquisici\u00f3n insustituible de nuestra especie en sus m\u00faltiples esfuerzos por expresarse a trav\u00e9s del lenguaje. Si uno considera \u2015como efectivamente lo hacen algunos estructuralistas y generativistas extremos\u2015 que todas las lenguas obedecen a una sola estructura profunda y que esto es lo realmente pertinente y significativo, no se preocupar\u00eda demasiado si se perdiesen todos los idiomas del mundo menos uno que funcionar\u00eda como medio exclusivo de comunicaci\u00f3n para toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta forma de pensar la juzgamos no s\u00f3lo falsa, inexacta y anticient\u00edfica, sino absolutamente da\u00f1ina y negativa para los hombres y su patrimonio acumulado a trav\u00e9s de los tiempos. Estamos muy conscientes de las peque\u00f1as y grandes diferencias: no solamente de aquellas de naturaleza ling\u00fc\u00edstica, sino tambi\u00e9n socioling\u00fc\u00edstica. Sabemos que los problemas respectivos de las lenguas oprimidas de Europa y Am\u00e9rica son bien distintos en m\u00faltiples aspectos de alto grado de relevancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nuestros fines inmediatos es v\u00e1lido destacar desde ahora algunas de estas diferencias, para pasar m\u00e1s adelante a las similitudes. Los pueblos minoritarios de Europa forman parte del mismo complejo cultural occidental, si se except\u00faan parcialmente algunas etnias como los gitanos y los lapones o samis. No queremos involucrarnos en una disquisici\u00f3n sobre lo que en realidad es la cultura occidental. Pero presumimos que la semejanza sociocultural entre irlandeses e ingleses, frisones y holandeses, bretones y franceses, vascos y espa\u00f1oles de ancestro no euskera, es mucho m\u00e1s evidente y f\u00e1cil de comprobar en la vida diaria que cualquier relaci\u00f3n de analog\u00eda o continuidad que pudiera establecerse entre un indio yanomami de la selva amaz\u00f3nica y un venezolano de Caracas de la clase media; o un seri de la Baja California y un mexicano de la capital. Escogimos deliberadamente dos ejemplos extremos porque parecen ser los m\u00e1s oportunos para ilustrar nuestro punto de vista.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun en el caso de los ind\u00edgenas m\u00e1s aculturados como los mayas de M\u00e9xico y Guatemala, los m\u00edskitos de Honduras y Nicaragua, los guajiros de Colombia y Venezuela o los mapuches de Chile y Argentina, encontramos fuertes incongruencias de orden sociocultural e ideol\u00f3gico respecto del modelo superestructural dominante e impuesto a partir de todos los Estados americanos. Y no cabe la menor duda de que tal desencuentro se destaca much\u00edsimo en materia de lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Para dar un ejemplo preciso y de mucha incumbencia sociopol\u00edtica, es enormemente dif\u00edcil planificar las lenguas amerindias en tal forma que puedan expresar id\u00f3neamente la especificidad del mundo contempor\u00e1neo: la institucionalidad nacional e internacional; el laberinto terminol\u00f3gico de la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica; el lenguaje especializado del mundo acad\u00e9mico, period\u00edstico, burocr\u00e1tico, econ\u00f3mico, y par\u00e9monos de contar. En modo alguno estimamos que una lengua como el euskera o el mismo ga\u00e9lico irland\u00e9s o escoc\u00e9s no confronta problemas an\u00e1logos de dif\u00edcil soluci\u00f3n que requieran una planificaci\u00f3n y estandarizaci\u00f3n muy esmerada. Pero lo exigente de esta tarea en el caso de las lenguas americanas se pierde de vista, mientras que en Europa se sit\u00faa dentro de l\u00edmites manejables e incluso se han hecho grandes avances en todos los sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo referente, por ejemplo, al idioma catal\u00e1n, las facilidades son hasta considerablemente mayores que en la generalidad de los idiomas europeos que se hallan en una situaci\u00f3n pol\u00edtica y socioling\u00fc\u00edstica algo semejante. La tradici\u00f3n cultural e ideol\u00f3gica de Catalu\u00f1a se inscribe en las coordenadas y par\u00e1metros que engloban tanto a las poblaciones vecinas como al resto de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>La tradici\u00f3n literaria catalana es muy antigua y equiparable a la de otras lenguas romances. La estandarizaci\u00f3n de la terminolog\u00eda cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica ha seguido la misma v\u00eda evolutiva de cualquier idioma europeo. Por tratarse de una lengua neolatina puede acudir libremente a fuentes y pr\u00e9stamos de origen hel\u00e9nico, latino e inclusive franc\u00e9s o espa\u00f1ol, sin perder nada de su car\u00e1cter de idioma independiente y autocontenido si procede con prudencia y cautela, con suficiente \u00abseny\u00bb como dice el pueblo catal\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a dar un ejemplo sencillo pero caracter\u00edstico. Cualquier lector de habla catalana puede traducir en un santiam\u00e9n los conceptos emitidos en este ensayo. Si yo digo \u00abtodos los pueblos del mundo tienen el derecho y el deber de conservar y desarrollar sus lenguas y culturas\u00bb, la traducci\u00f3n ser\u00eda obviamente \u00abtots els pobles del m\u00f3n tenen el dret i el deure de conservar i desenvolupar llurs lleng\u00fces i cultures\u00bb. Es decir, puede producirse mec\u00e1nicamente una traducci\u00f3n exacta o por los menos fiel a la original. Lo mismo cabe decir, con m\u00e1s o menos matices, de otras lenguas europeas, como el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s, el alem\u00e1n, el ruso, el finland\u00e9s o el h\u00fangaro, incluso el lat\u00edn cl\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, al pasar al \u00e1mbito de las lenguas amerindias hay un vuelco total en la situaci\u00f3n planteada. En aras de la brevedad citaremos un solo ejemplo, tratando de consignar el equivalente aproximado de la frase anterior en la lengua guajira, hablada en la frontera colombo-venezolana: \u00abanashaans\u00fc ma&#8217;in s\u00fcm\u00fcin wayuuirua oulaka ali junayuuirua s\u00fcp\u00fcshua&#8217;aya, anaajawaa eejee aa&#8217;inmawaa s\u00fcn\u00fciki s\u00fcmaa s\u00fckua&#8217;ipala s\u00fcmaiwa jat\u00fc\u00bb (2). En principio se logr\u00f3 concretar la tarea. Pero si intentamos retraducir esto literalmente al espa\u00f1ol obtendremos el resultado siguiente: \u00abes muy bueno para todos los indios y criollos conservar y cuidar su lengua y su tradici\u00f3n ancestral\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil percatarse de los cambios conceptuales que han tenido lugar al hacer la traducci\u00f3n. Eliminamos toda referencia al deber y al derecho. Sustituimos el concepto de cultura por el de \u00abtradiciones ancestrales\u00bb. Se suprimi\u00f3 el sintagma \u00abtodos los pueblos del mundo\u00bb para remplazarlo por \u00abindios y criollos\u00bb. Habr\u00eda podido intentarse una traducci\u00f3n mucho m\u00e1s literal, pero iba a sonar demasiado estirada, eventualmente risible o incomprensible. Sucede que la cultura guajira o wayuu no maneja estas categor\u00edas y mucho menos dispone de lexemas especializados para designarlas. Insistimos en que no se trata de pobreza cultural ni ling\u00fc\u00edstica. La cultura wayuu es muy compleja y elaborada. Y en cuanto al idioma, el \u00abwayuunaiki\u00bb posee un l\u00e9xico proverbialmente rico y una gram\u00e1tica que todav\u00eda no se ha logrado descifrar adecuadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente, con el correr del tiempo, el uso intercultural a que estar\u00e1 sometido este idioma junto a una planificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica id\u00f3nea, habr\u00e1n de producir equivalencias m\u00e1s precisas en todos los \u00e1mbitos tem\u00e1ticos nuevos para la etnia. Mientras tanto habr\u00e1 que enfrentar un proceso de transici\u00f3n muy duro y exigente en cuanto al trabajo colectivo de estandarizaci\u00f3n que a\u00fan nos toca realizar. Sea como fuere, la gran diversidad cultural y antropoling\u00fc\u00edstica que observamos en el continente americano es un factor diferenciador de primer orden en comparaci\u00f3n con realidades an\u00e1logas del continente europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro punto que por fuerza debemos enfocar consiste en que ni los catalanes, ni los irlandeses \u2015ni siquiera los vascos\u2015 est\u00e1n sujetos a una persecuci\u00f3n etnogenocida parangonable a la que sufren los pueblos amaz\u00f3nicos, los mayas de Guatemala, los guaicur\u00fa del Paraguay, los mismos araucanos o mapuches de Chile. En todo caso, cualquier pueblo europeo cuenta con mecanismos de defensa seculares que se articulan plenamente con los instrumentos de dominaci\u00f3n manejados por sus opresores; y participan tambi\u00e9n de unas reglas de juego generalizadas que dificultan la aplicaci\u00f3n de medidas dr\u00e1sticas contra su supervivencia biol\u00f3gica y cultural. Las etnias amerindias, en cambio, s\u00f3lo hace poco comenzaron a defender formalmente sus derechos espec\u00edficos, y su grado de organizaci\u00f3n para lograr estas reivindicaciones es a\u00fan incipiente en numerosos casos. Lamentablemente, muchos pueblos indios no tienen garantizada todav\u00eda su pervivencia biol\u00f3gica para no hablar de la societaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Para rematar estas consideraciones sobre elementos distintivos que separan el cuadro ling\u00fc\u00edstico amerindio de aquel que se da en las minor\u00edas europeas, hay que nombrar todav\u00eda un factor de mucho peso que es el racismo declarado o difuso, que est\u00e1 muy lejos de desaparecer de los pa\u00edses latinoamericanos. En ninguna parte el desprecio que pesa sobre el indio es puramente cultural; siempre se le suma un componente racial, aunque el mismo sea biol\u00f3gicamente muy contradictorio con el concepto cient\u00edfico de raza o variedad humana. Trataremos de explicarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de nuestros pa\u00edses est\u00e1n tan mestizados, que gen\u00e9ticamente ser\u00eda imposible decidir la cuota de componentes \u00abaut\u00f3ctonos\u00bb que se encuentra en tal o cual sector poblacional. Hay criollos muy aindiados, as\u00ed como indios de ojos azules o de pelo ensortijado. Particularmente, en Bolivia, Per\u00fa, Ecuador, Guatemala y M\u00e9xico, el factor gen\u00e9tico aborigen pesa much\u00edsimo en todos los estratos poblacionales, con la posible excepci\u00f3n de las capas superiores de la burgues\u00eda, \u00abblancas\u00bb al menos por autodefinici\u00f3n. Tampoco son raros los casos l\u00edmites como el de los gar\u00edfunas o caribes negros de la costa atl\u00e1ntica centroamericana, fenot\u00edpicamente de raza negra pero hablantes de una lengua arawak en lo esencial. Sea como sea, la ideolog\u00eda m\u00e1s generalizada sigue considerando que tanto los indios como los dem\u00e1s no-blancos son inferiores por naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasemos ahora a considerar las importantes similitudes que unen las divers\u00edsimas realidades de opresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica. El hecho mismo de la aparente minusval\u00eda de una lengua frente a otra tiende a crear un marco social an\u00e1logo en todos los casos posibles. Es de p\u00fablico dominio que hace poco les pon\u00edan en Francia \u00aborejas de burro\u00bb a los escolares que hablaban bret\u00f3n; que el fascismo espa\u00f1ol reprim\u00eda f\u00edsicamente el uso de la lengua vasca y catalana; que muchos ingleses se re\u00edan y se burlaban al o\u00edr hablar el gal\u00e9s; que en la Ruman\u00eda actual han asesinado a miembros de la minor\u00eda h\u00fangara por utilizar su lengua. Todos estos ejemplos \u2015y otros incontables que cualquiera podr\u00eda a\u00f1adir\u2015 nos llevan al mismo terreno de la represi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica que se da en Am\u00e9rica Latina, la cual se manifiesta en forma similar cuando no id\u00e9ntica: internados laicos o religiosos donde se pretende erradicar la lengua materna; prohibici\u00f3n expresa o t\u00e1cita de hablar en \u00ablengua\u00bb en sitios p\u00fablicos; inhibici\u00f3n del habla propia para no hacer el rid\u00edculo; imposibilidad de emplearla en ocasiones formales, aunque sean muy rutinarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro punto que destaca la analog\u00eda es la dificultad de acceder a la educaci\u00f3n escolarizada a trav\u00e9s de una lengua minoritaria. Incluso cuando la educaci\u00f3n primaria la utiliza profusamente, esto raras veces ocurre en la educaci\u00f3n media y superior. Todo ello se agrava con la actitud de much\u00edsimos padres y representantes, quienes rechazan todo intento educativo en lengua vern\u00e1cula creyendo que la inmersi\u00f3n en la lengua mayoritaria puede poner fin a la discriminaci\u00f3n social, cultural y econ\u00f3mica que los agobia. Este \u00faltimo fen\u00f3meno tan universal lo sufren en alto grado los hispanos radicados en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro lazo de uni\u00f3n entre el drama ling\u00fc\u00edstico americano y el de otros continentes es el encuadre rural y tradicional de muchas hablas minoritarias frente al car\u00e1cter urbano y modernizante de los idiomas dominantes. Es rara la lengua oprimida que logre echar ra\u00edces en el ambiente fren\u00e9tico de la urbe, y que alcance alguna simbiosis con las manifestaciones extremas de la modernidad; particularmente, en medio de la juventud que canta m\u00fasica <em>rock<\/em> en ingl\u00e9s, se interesa por pasatiempos, diversiones y modas trasnacionales, y lleva un estilo de vida de rebuscada uniformidad continental.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos agregar m\u00e1s consideraciones. Pero conviene conformarnos por ahora con la idea de que nuestros conocimientos socioling\u00fc\u00edsticos actuales dejan entrever que el fen\u00f3meno del desplazamiento ling\u00fc\u00edstico, la resistencia de las lenguas dominadas, los intentos de su revitalizaci\u00f3n y oficializaci\u00f3n por parte de grupos de vanguardia y de sus usuarios en general, responden a una problem\u00e1tica universal del hombre contempor\u00e1neo, m\u00e1s all\u00e1 de sus obvias diferencias cuantitativas y cualitativas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el fondo es muy positivo que esto suceda as\u00ed. Si en cada caso concreto se tratara de un problema enteramente individual, intransferible, desligado incluso de lo m\u00e1s similar en apariencia, no habr\u00eda mayor raz\u00f3n para exigir un sentimiento de solidaridad mutua y compartida ante todo tipo de violaci\u00f3n de los derechos ling\u00fc\u00edsticos. Los elementos comunes son precisamente aquellos que nos permiten situar el fen\u00f3meno en una dimensi\u00f3n humana universal y accesible a toda persona medianamente sensible ante tales hechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Me atrevo incluso a lanzar la afirmaci\u00f3n de que las diferencias tan obvias que se dan entre las lenguas o las culturas se hacen tan visibles y llamativas por raz\u00f3n de los m\u00faltiples elementos y configuraciones que todas ellas tienen en com\u00fan. De otra manera no habr\u00eda <strong>diferencia<\/strong> sino <strong>heterogeneidad<\/strong> pura y simple: es decir, incomunicaci\u00f3n, extra\u00f1eza, tal vez indiferencia rec\u00edproca. Y la indiferencia puede ser hasta m\u00e1s da\u00f1ina a largo plazo que la enemistad o la antipat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, no resulta exagerado decir que cualquier situaci\u00f3n de opresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica es un problema de toda la humanidad en un sentido general, y del conjunto terr\u00e1queo de los pueblos ling\u00fc\u00edsticamente discriminados, en particular. Hay que agregar que en la actualidad el peligro de homogeneizaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica parece mayor que en cualquier otra \u00e9poca anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos sabemos, no obstante, que este \u00faltimo aserto es solamente una verdad a medias. Es cierto que el predominio del ingl\u00e9s a nivel mundial coloca a la defensiva idiomas tan fuertes y consolidados como el ruso o el franc\u00e9s, para no mencionar los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n est\u00e1 claro que entre los l\u00edmites de cada pa\u00eds \u2015salvando algunos casos especiales\u2015 el idioma oficial ejerce una presi\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica sin precedentes sobre las lenguas de las minor\u00edas. Obs\u00e9rvese tan s\u00f3lo el caso del \u00c1frica donde un pu\u00f1ado de idiomas colonizadores ha tomado la delantera sobre un millar de lenguas aut\u00f3ctonas, aun ateni\u00e9ndose a c\u00e1lculos conservadores. El orden comunicativo mundial favorece inmensamente los poqu\u00edsimos idiomas privilegiados, en vista de las innumerables emisiones radiof\u00f3nicas y televisivas que se irradian a trav\u00e9s de los mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos recordar, de todas maneras, que las minor\u00edas ling\u00fc\u00edsticas y culturales nunca han sido tan conscientes de sus derechos colectivos y perspectivas de supervivencia como lo son hoy en d\u00eda, aun en medio de todas las limitaciones habidas y por haber.<\/p>\n\n\n\n<p>El renacer de las etnias \u2015por ejemplo, en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u2015 es una de las realidades m\u00e1s resaltantes en este terreno. El multiling\u00fcismo triunfante en Espa\u00f1a constituye un hito insoslayable. A pesar de todos los inconvenientes ya citados o aludidos, tambi\u00e9n las lenguas amerindias est\u00e1n en proceso de desmarginalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy importante este orden de ideas antes de finalizar el presente ensayo. Dec\u00eda al principio que mi intenci\u00f3n no era desahogarme o hacer catarsis en vista de la impotencia frente a lo inevitable. S\u00e9 que existen muchas tareas por realizar y algunas de ellas se est\u00e1n cumpliendo. En mi concepto el \u00e9xito de la empresa global se fundamenta en la adecuada combinaci\u00f3n y articulaci\u00f3n de tres niveles esenciales: el local, el nacional y el internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El momento de consolidaci\u00f3n de cada acci\u00f3n o iniciativa debe ubicarse en el nivel local, en la peque\u00f1a comunidad, regi\u00f3n o etnia. Si la gente protag\u00f3nica de un proceso de recuperaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica no se interesa ni se anima a trabajar, es muy poco lo que puede lograr un equipo de pioneros o un grupo de vanguardia. El nivel nacional tampoco puede ser subestimado, ya que las pol\u00edticas ling\u00fc\u00edsticas y educativas y las acciones de mayor envergadura en favor o en desmedro de las minor\u00edas culturales se deciden desde arriba y en forma muy centralizada, sobre todo en las Rep\u00fablicas latinoamericanas. No es \u00fanicamente el Estado el ente facultado para realizar una planificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica que dure. En cuanto a los organismos internacionales y a la opini\u00f3n mundial, su papel es muy significativo en la elaboraci\u00f3n de lineamientos, intercambios de experiencias y afianzamiento de una solidaridad cada vez m\u00e1s universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un reto demasiado grande optimizar todos los factores, habida cuenta de la diversidad de los pa\u00edses americanos y de sus coyunturas particulares. El presente momento hist\u00f3rico, tan signado por el neoliberalismo y el peso de la deuda externa, complica a\u00fan m\u00e1s un estado de cosas ya de suyo nada f\u00e1cil de enfrentar. El reto parece adem\u00e1s diluido entre un sin n\u00famero de actores posibles: comunidades ind\u00edgenas, dirigentes y educadores de cada etnia, profesionales de la ling\u00fc\u00edstica y de la antropolog\u00eda, pol\u00edticos y administradores de todos los niveles e instancias posibles, incluso la propia humanidad tomada en sentido gen\u00e9rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Para eludir esa dispersi\u00f3n de responsabilidades, quisiera referirme a mi propia experiencia reciente que a\u00fan permanece en una etapa de plena maduraci\u00f3n. Hace pocos a\u00f1os logr\u00e9 convencer al entonces Director del Instituto Indigenista Interamericano, Dr. Arze Quintanilla, de la urgencia del problema ling\u00fc\u00edstico indoamericano y de la necesidad de que esa instituci\u00f3n internacional tomase cartas en el asunto. A ra\u00edz de nuestras pl\u00e1ticas y aprovechando un ambiente intelectual que aupaba tal iniciativa, fue convocada oficialmente y por vez primera una reuni\u00f3n dise\u00f1ada a explorar las posibilidades de revitalizar estos idiomas que se encuentran entre los m\u00e1s oprimidos del planeta. Concretamente la reuni\u00f3n tuvo lugar en la ciudad de P\u00e1tzcuaro, Edo. de Michoac\u00e1n, M\u00e9xico, el 22 de julio de 1987.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa reuni\u00f3n se abordaron los t\u00f3picos m\u00e1s diversos para escudri\u00f1ar todas las caras del fen\u00f3meno. Se hizo hincapi\u00e9 en lo espec\u00edfico del lenguaje, m\u00e1s all\u00e1 de los problemas socioculturales y econ\u00f3micos que a veces lo arropan subrepticiamente. Ser\u00eda il\u00f3gico desligar lo ling\u00fc\u00edstico de toda realidad en que se halla inmerso, pero conocemos igualmente las limitaciones de una totalidad indivisa que impide el an\u00e1lisis de componentes individuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro tema \u00e1lgido fue el retroceso aparentemente irreversible en que han entrado algunas lenguas americanas, ya con muy pocos hablantes y todos ellos ancianos. Mientras la econom\u00eda de esfuerzos aconseja en estos casos aceptar la fatalidad hist\u00f3rica sin intentar nada, lo cierto es que tales lenguas muy peque\u00f1as poseen igual valor intr\u00ednseco y patrimonial que todas las dem\u00e1s. De hecho, no es tan f\u00e1cil desahuciarlas. Adem\u00e1s, es sabido que las lenguas poseen m\u00e1s defensas y se extinguen con m\u00e1s lentitud de lo que la mayor\u00eda de la gente se imagina. Tambi\u00e9n hay que considerar que de no poder lograrse una revitalizaci\u00f3n completa puede pensarse en una incompleta, consistente en el uso m\u00e1s o menos ritualizado de algunos textos particularmente imbuidos de contenido cultural. En las deliberaciones que sostuvimos se concluy\u00f3 que siempre se puede hacer algo o por lo menos tomar la iniciativa. En consecuencia, desechamos por reaccionario e inhumano el concepto de \u00abmuerte ling\u00fc\u00edstica\u00bb (<em>language death<\/em>), tan caro a ciertos etnoling\u00fcistas norteamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>De cualquier modo, la necesidad de revitalizaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica es tan s\u00f3lo un caso l\u00edmite: entra en el \u00e1rea mucho m\u00e1s abarcante de una planificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica especial para lograr la descolonizaci\u00f3n de esta clase de lenguas. Al hablar de planificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica es \u00fatil distinguir entre planificaci\u00f3n externa \u2015aplicabilidad educativa e institucional de una lengua, uso de los medios de comunicaci\u00f3n, oficializaci\u00f3n regional y nacional\u2015 y planificaci\u00f3n interna \u2015perfeccionamiento del alfabeto y de la escritura, elaboraci\u00f3n de gram\u00e1ticas did\u00e1cticas, generaci\u00f3n de una literatura escrita, creaci\u00f3n de metalenguajes para campos culturales no tradicionales\u2015. Si no se procede a lo largo de ambas l\u00edneas de trabajo, los resultados ser\u00e1n siempre pobres e incompletos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este mismo coloquio de P\u00e1tzcuaro se fijaron prioridades y lineamientos que se encuentran recogidos en la revista Am\u00e9rica Ind\u00edgena No 3 y No 4. Se establecieron par\u00e1metros de colaboraci\u00f3n interamericana e internacional y se cre\u00f3 el \u00abComit\u00e9 para la Defensa de las Lenguas Ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u00bb, auspiciado por la UNESCO.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa ocasi\u00f3n fui nombrado Coordinador General de dicho organismo, y sigo ejerciendo ese cargo hasta la fecha. La inexistencia de una base log\u00edstica y la falta absoluta de financiamiento han retrasado la ejecuci\u00f3n formal de planes concretos. Es de esperar que tal situaci\u00f3n sea superada a corto plazo, en beneficio de nuestros objetivos, con el apoyo de las instituciones y personalidades capaces de involucrarse en algo tan dram\u00e1tico y urgente como es el patrimonio ling\u00fc\u00edstico de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#666666\" class=\"has-inline-color\">Las opiniones expresadas en esta publicaci\u00f3n son responsabilidad exclusiva de sus autores(as) y no representan necesariamente las opiniones de Conalti. Se proh\u00edbe la reproducci\u00f3n o copia total o parcial de esta publicaci\u00f3n sin la autorizaci\u00f3n previa y por escrito de sus autores(as).<\/mark><\/pre>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Por Esteban Emilio Mosonyi S. Este art\u00edculo fue publicado originalmente en el libro Identidad cultural y modernidad. 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