El DLE ahora habla más venezolano

Presentación de la vigesimocuarta edición del «Diccionario de la lengua española». ©RAE

El Diccionario de la Real Academia Española (DLE) se ensancha una vez más para hablar más venezolano. En su vigesimocuarta edición, la obra incorporará ochenta y un nuevos venezolanismos y ciento veintiséis gentilicios de ciudades del país, formalizando términos que definen nuestra gastronomía, nuestros afectos y las maneras en que nos relacionamos cotidianamente.

Este hito lexicográfico es el resultado de una labor monumental que contó con el riguroso trabajo de un gran equipo, con el D. Luis Barrera Linares, Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua (AVL) y miembro correspondiente de la Real Academia Española (RAE), como coordinador de la Comisión de Lexicografía de la AVL. Gracias a este esfuerzo colaborativo, la normativa académica incorpora vocablos que nacen en la calle.

Esta actualización representa una herramienta de incalculable valor. La lengua viva late en las calles, en las cocinas y en las conversaciones cotidianas, y registrarla constituye un reconocimiento pleno a la identidad hablada. Como bien señala el D. Luis Barrera Linares, incluir estos venezolanismos es un reconocimiento merecido a un uso real y constante. La RAE los incorpora porque la comunidad los ha hecho parte de su identidad.

Entre las voces incorporadas que enriquecen este registro destacan términos entrañables y expresiones de uso muy extendido:

Gastronomía y vida diaria: guayoyo, mandoca, asquerosito, electroauto, frasquitera.

Interacciones y cotidianidad: atacón, brejetero, embasurarse, enguerrillar(se), firifiri, guabinosa, muñuño, catajarria, caligüeva, cachicorneto, bolsiclón, bonchona, desmangurrillarse, empichacar, esmachetarse, ladre, pagapeos, palamentazón, quiquirigüiqui, sifrino, sifrina, hablapaja, matraquear, vergación, fomentera, enchinchorrarse, coñaza, chocancia, alpargatuda, alpargatudo, antiparabólico, catorcera, arrebiate, arrejunte, coletear, asquerosito, cachachá, atajaperros.

Gentilicios locales: acarigüeño, acarigüeña, zaraceño, zaraceña, anaquense, altagraciano, altagraciana, barbarense, baruteño, baruteña, boconés, boconesa, calaboceño, calaboceña, entre muchos otros.

Esta apertura del léxico venezolano nos recuerda que la diversidad léxica enriquece el español global en lugar de fragmentarlo. Cuando las variantes regionales obtienen respaldo normativo, profesionales de la mediación lingüística disponen de herramientas más sólidas para calibrar el tono, la localización y la pertinencia cultural de sus encargos, garantizando que los textos conecten con autenticidad con las comunidades lectoras. Nombrar el mundo con nuestras propias palabras es la forma más genuina de habitarlo y proyectarlo con orgullo.

La lengua escrita es el espejo donde nuestra identidad se reconoce. Con esta actualización, el español se ensancha y acoge a todas las personas con sus múltiples formas de nombrar la realidad.

¿Cuál de estas palabras usas con más frecuencia en tu día a día? ¿Qué otro término te gustaría sí o sí ver plasmado en el diccionario?

Todas las novedades ya se encuentran disponibles en la página web dle.rae.es.

Fuentes: D. Luis Barrera Linares y Real Academia Española.

por Isabel Sacco